Evaluaciones Especializadas

ADOS-2: es un instrumento de evaluación semiestructurado y estandarizado diseñado para obtener información de las áreas de comunicación, interacción social recíproca la comprensión socioemocional, juego o uso imaginativo de los materiales, los intereses y comportamientos restrictivos y repetitivos de niños, jóvenes y adultos en los que se sospecha que existe un Trastorno del Espectro Autista (TEA). Es el instrumento de referencia para la evaluación del autismo. Se aplica desde los 12 meses, hasta adultos. 

ADI-R: entrevista clínica que se realiza a los padres o cuidades de personas con sospechas de ser autistas. Ha demostrado ser muy útil en el diagnóstico y en el diseño de planes educativos y de tratamiento. Es un complemento de la evaluación ADOS-2.  Se exploran tres grandes áreas: lenguaje/comunicación, interacciones sociales recíprocas y conductas e intereses restringidos, repetitivos y estereotipados. La información orienta el diagnóstico y la evaluación de la situación actual, como un complemento más para el diagnóstico que realiza el neurólog@ infantil.

Competencias parentales (acompañamiento parental): es un cuestionario, que puede contestar cualquier adulto responsable de la crianza de un niño o niña. Su objetivo es identificar aquellas competencias parentales que dichos adultos utilizan al relacionarse con su hijo, hija, niño o niña a su cargo, agrupándolas en cuatro áreas: vínculo, formación, protección y reflexión. Recoge la percepción o valoración que tiene el adulto respecto a sus propias competencias parentales.

WISC-V: La Escala de Inteligencia de Wechsler para Niños-V evalúa y entrega información sobre la inteligencia y las habilidades cognitivas de niñas, niños y adolescentes entre 6 y 16 años, y no solo ofrece un resultado general, sino que además, detalla habilidades específicas, permitiendo a los profesionales adaptar estrategias según las necesidades de cada individuo.

Proporciona puntuaciones en diferentes áreas (como comprensión verbal, razonamiento fluido, memoria de trabajovelocidad de procesamiento, y razonamiento visoespacial, así como un índice general de inteligencia), permitiendo identificar fortalezas y debilidades individuales. 

ABAS II: (Sistema de Evaluación de la Conducta Adaptativa II) evalúa la conducta adaptativa de una persona, es decir, la eficacia con la que realiza las tareas cotidianas y se relaciona con el entorno, considerando tanto sus habilidades conceptuales, sociales como prácticas. 

Se puede aplicar desde los 0 hasta los 89 años

El ABAS-II evalúa la conducta adaptativa en tres dominios principales:

  • Conducta adaptativa conceptual: Evalúa habilidades cognitivas y académicas como la comunicación, el lenguaje receptivo y expresivo, la lectura, la escritura, los conceptos monetarios y la autodirección. 
  • Conducta adaptativa social: Evalúa la capacidad de la persona para interactuar con otros, como la comunicación social, las habilidades sociales, la interacción con compañeros y la participación en actividades sociales. 
  • Conducta adaptativa práctica: Evalúa las habilidades necesarias para realizar tareas cotidianas, como el autocuidado (alimentación, vestido, higiene), la vida en el hogar (tareas domésticas, preparación de alimentos), el uso de recursos comunitarios, las habilidades académicas funcionales (uso del dinero, comprensión de horarios) y las habilidades motoras (uso de herramientas, manipulación de objetos). 

Integración Sensorial

SPM: proporciona información sobre cómo una persona procesa la información sensorial en diferentes entornos, como el hogar, la escuela y la comunidad. Esta información ayuda a identificar posibles dificultades en la integración sensorial y cómo estas dificultades pueden afectar la participación en actividades diarias, el aprendizaje y el comportamiento. Ayuda a objetivar lo que observan padres/cuidadores y profesor@s en el colegio. 

Es un cuestionario para padres, cuidadores y profesores con el fin de obtener información clave sobre el comportamiento sensoriomotor y procesamiento sensorial de personas desde los 4 meses, hasta adultos. Arroja puntuaciones para los sistemas sensoriales (visión, oído, tacto, gusto y olfato, conciencia del cuerpo y equilibrio y movimiento), la PRAXIS (planificación e ideación) y la participación social. 

Los resultados del SPM son útiles para desarrollar planes de intervención individualizados, incluyendo recomendaciones para adaptar el entorno o utilizar estrategias de regulación sensorial.

Perfil sensorial 2: Evalúa los patrones de procesamiento sensorial del niño  o niña en diferentes entornos de su vida cotidiana. Tiene diferentes versiones: toddler (desde los 7 hasta los 35 meses), Escolar (desde los 3 hasta los 14.11 años), Adultos (desde los 15 años en adelante).  

Evalúa los desafíos en la modulación de la información sensorial (auditivo, visual, táctil, movimiento, procesamiento de posición del cuerpo, procesamiento sensorial oral; conducta/respuestas emocionales y sociales/respuestas de atención, todas estas asociadas al procesamiento sensorial.

Es un instrumento estandarizado que evalúa los patrones de procesamiento sensorial de un niñ@ en el contexto de la vida cotidiana. La información obtenida permite determinar cómo el procesamiento sensorial puede favorecer o dificultar la participación del niñ@ en actividades diarias. Está compuesto por tres cuestionarios que recogen las opiniones y valoraciones de los padres o cuidadores y los profesores, que son quienes conocen mejor las respuestas del niño a las interacciones sensoriales que ocurren a lo largo del día.

La información obtenida permite identificar patrones de procesamiento sensorial que pueden influir en la conducta, el aprendizaje y la participación en actividades diarias. Entrega perfiles asociados a 4 cuadrantes: buscador, evitativo, sensitivo y espectador.