En CIAN acompañamos a niños, niñas y adolescentes de 2 a 20 años y a sus familias. Nuestro enfoque es neuroafirmativo y basado en la evidencia: valoramos las diferencias de funcionamiento, reducimos barreras y trabajamos en red con el hogar y el colegio para que cada persona avance hacia su autonomía e independencia.
¿Para qué sirve una evaluación psicológica?
Para comprender cómo piensa, siente y aprende tu hij@; identificar los apoyos que necesita en casa y en el colegio; y orientar decisiones (acompañamiento en terapia, estrategias de aula, ajustes razonables, derivaciones si corresponde). No buscamos “etiquetar”: buscamos abrir oportunidades.
¿Cuándo conviene evaluar?
¿Qué incluye el proceso?
Recogemos la historia de desarrollo, fortalezas, qué te preocupa en este momento y metas.
Miramos cómo se comunica, juega, aprende y se regula en un ambiente seguro.
Seleccionamos pruebas según el motivo de la evaluación (emocional, conductual, funciones ejecutivas, aprendizaje, habilidades sociales, etc.). Podemos incluir cuestionarios a familia y colegio.
Integramos información clínica, reportes y pruebas para responder a la pregunta central: qué necesita tu hij@ para participar, aprender y estar mejor.
Explicamos resultados en lenguaje claro, resolvemos dudas y priorizamos acciones concretas para hogar y colegio. Acordamos objetivos claros y forma de trabajo conjunta (sin juicios).
Entregamos un informe escrito, claro y útil: fortalezas, hallazgos, orientaciones para el hogar, sugerencias de adaptaciones y estrategias para el colegio, y—si aplica—recomendaciones de derivación.
Nuestro compromiso con las familias